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Primer Baile
La señora rompe el baile con el cura por pareja y
tomando su ejemplo, es seguido por los individuos del séquito.
Segundo Baile
Cuando acaba, los criados y guardias de campo
sirven una enorme tostada de la que, al romperla, sale un chiquillo
vestido de diablo, bandejas de pasteles de las que salen volando
distintos pájaros, esponjados de corcho pintado que embadurnan de
rojo la boca de los incautos que tratan de probarlos y botellas de
vino que son recibidas como muestra de júbilo por el animado
concurso que ríe y aplaude las continuas liberaciones del cura. Un
grupo de gitanos se presenta y comienza a bailar, no sin antes haber
prendido fuego a un cohete atado a la chaquetilla del alcalde.
Tercer Baile
El barbero del lugar, que es un pícaro, al
afeitar a uno de los forasteros que han acudido a la fiesta, lo
degüella aparatosamente para robarle el bolsillo, crimen que,
observado por unos ancianos lisiados, los aterroriza hasta el punto
de bailar con el barbero asesino.
Cuarto Baile
Al tener noticia los señores del atentado del
barbero, se desmaya la dama y gran parte de los actores, siendo
asistidos por el alcalde que los reanima con un enorme abanico,
diciéndoles que todo ha sido una ficción preparada por el barbero y
unos estudiantes. Vuelven a danzar con este motivo.
Quinto Baile
Aparece un grupo de labradores que ejecutan la
antigua danza de la bayeta en la que reunidos todos en una gran
pieza de esta tela llena de agujeros, colocan en ella las cabezas
alternativamente, formando diversas figuras y posiciones.
Sexto Baile
Sigue una danza pírrica armados de mazas, que
hacen fuerza y agilidad. Denuncian al corregidor que los gitanos han
engañado a un vecino del pueblo y la ronda, con lo que se da fin al
baila.
Es aquello lo que ha dado motivo al refrán; “Se
acabará como en el Baile de Torrente”
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