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El día 14 de julio de 2003 se inicia
una Campaña cuyo término será cuando la A.V.L. sea disuelta, pues es la
mayor metástasis del cáncer que está acabando con el valenciano, y aunque
ésta metástasis no sea la única, si que podría ser la primera en ser
extirpada.
Los poderes políticos, de momento no están haciendo nada
para ayudar al valenciano del ataque frontal y brutal al que está siendo
sometido por parte de las entidades públicas catalanas, catalanistas o
pancatalanistas, de dentro o fuera de la Comunidad Valenciana, por eso
tenemos que ser nosotros, el mismo pueblo quienes tenemos que salir a la
calle y defender nuestro idioma antes de que llegue el fin, antes de que el
término catalán sea incluido en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad
Valenciana.
Hazte eco de ésta nueva campaña y difúndela.
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Por esto puedes descargarte esta octavilla en formato .pdf, (abajo), en las
cuales encontraréis una página con cuatro
imágenes como la de arriba, fotocópiala y divídela en cuatro y distribúyela, pues
el objetivo de esta campaña es sólo distribuir las octavillas, que
se reproduzcan de un lado a otro y que el sentir de que hay más cosas por descubrir
se apodere de quien la lea. Que quien aún no conozca lo suficiente el problema valenciano, sea consciente de
él.
Llévala a tu trabajo, colegio, asociación, centro deportivo, apartamento, a
la playa, a la tienda donde vayas a comprar, donde sea... y deja un
montón con algunas octavillas, comentando al responsable del local en
cuestión que diga a
quien las coja, que pueden haces fotocopias y
distribuirlas a los diferentes lugares que estos frecuenten y así
sucesivamente, nunca se puede saber donde hay un valencianista amigo, así las octavillas
irán creciendo por toda la
Nación Valenciana, y incluso con un poco de voluntad,
saldrá fuera de la misma, y se reproducirá por todos los lugares.
Si te es posible entregarla también en mano,
por la calle, en el metro, a la puerta de la sede de tu gobierno autonómico...
nunca será demasiado.
Tenemos que poder conseguir extirpar el catalán de nuestras vidas para dejarles a nuestros
hijos un valenciano puro del
que se sientan orgullosos. |