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Haciendo un poco de historia, diremos que todo esto del
principado, viene por aquello del matrimonio del Conde de Barcelona, Ramón
Berenguer con la Princesa Petronila, hija del Rey Ramiro II de Aragón,
que en aquellos tiempos tenía unos dos años de edad, mientras que el Conde
ya tenía los veinte cumplidos.
Éste compromiso se realizó en el año 1137, no cumpliéndose
hasta el 1151 en que Petronila cumplió los 14 años. Una vez realizados los
esponsales, el Rey Ramiro II de Aragón se retiró al Monasterio de San Pedro
el Viejo, que estaba en Huesca, dejando al Conde de Barcelona como regente
en el Reino de Aragón supliendo la persona del propio Rey Ramiro.
Por tanto, el Conde Ramón Berenguer al casarse con la
Princesa Petronila, adquiere el título de Príncipe Consorte y por el
compromiso con el Rey, el de Príncipe Regente, pero NUNCA el de Príncipe
Real de la Corona de Aragón, por vida del Rey Ramiro II que nunca abdicó en
él ni en su hija Petronila.
Éste nombre de Príncipe es el que valoran los panques para
sobreponerse a los demás Señoríos de la Corona de Aragón, sin tener en
cuenta que no les vale para nada.
Explicación.
Cuando nació Princesa Petronila en 1136, su padre, el Rey
Ramiro II, tenía la opción de casarla con el hijo Sancho del Rey de
Castilla, pero previniendo la política expansiva de éste Rey que presentó a
su hijo Sancho para poder anexionarse las tierras de Aragón, el Rey Ramiro
II prefirió casarla con el Conde de Barcelona, al cual podría imponerse en
concepto superior, (quiero hacer notar aquí que nunca voy a decir Conde de
Cataluña, sino Conde de Barcelona, pues en esos momentos, Cataluña, NO
existía como tal).
El compromiso matrimonial entre la Princesa Petronila y el
Conde de Barcelona decía más o menos así:
"Si el Conde de Barcelona sobrevivía a él, Ramiro II Rey de
Aragón, y a su hija Petronila, sin tener descendencia o éstos no existiesen,
el Reino de Aragón sería totalmente para él".
Pero como no fue así, por haber nacido un heredero y el
conde murió antes que su esposa y que su hijo, el Conde de Barcelona, no
pasó de Príncipe Regente y de Príncipe Consorte de Aragón, que NO de
Barcelona y menos aún de Cataluña, pues como he dicho antes, en esos
momentos no existía como tal entidad territorial.
Quiero apuntar aquí, que la Princesa Petronila, una vez
muertos su padre y esposo, cambió el nombre de su hijo, de Ramón a Alfonso,
en recuerdo de su Tío, Alfonso el Batallador. El hijo de la princesa
Petronila reinó bajo el nombre de Alfonso II de Aragón, aunque también fuera
Conde de Barcelona por herencia de su padre.
Con esto acaba la Dinastía Barcelonina, que no Catalana,
pues como ya he dicho varias veces, Cataluña no existía ni como ente
político, ni geográfico.
Como hemos podido comprobar, Ramón Berenguer IV, Conde de
Barcelona, NUNCA, llegó a ser príncipe Real de Aragón, mucho menos de
Barcelona y muchísimo menos de una Cataluña que no existía, por lo tanto ese
nombre de Principado Catalán es una absoluta fantasía, así como esa Corona
Catalano-Aragonesa, que NUNCA existió. En éste sentido, sólo existió el
nombre Real y oficial de, Corona de Aragón.
Quiero anotar aquí, que la Princesa Petronila, a la muerte
de su padre, heredó el título de Reina, pero como en las Leyes Aragonesas,
las mujeres no podían Regentar como Reinas, y como ya regentaba su esposo en
nombre del propio Rey Ramiro II de Aragón, siguió regentando, no obstante,
se formó un Consejo Regente para la administración Real de la Reina y de su
hijo menor de edad, lo cual nos lleva a pensar que el Conde de Barcelona
regentaba el Reino de Aragón como si fuera un, "ministro", pero nunca
llegó llegó a regentar verdaderamente la Corona de Aragón.
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